Con el inicio de la década de los 80 se desvanecía la idea, del por aquel entonces director general de la marca Ernst Fuhrmann, de que el Porsche 928 original, estrenado apenas dos años antes, sería quien diera el relevo al sempiterno 911 y sus variadas versiones. De algún modo, el GT alemán se había posicionado como la gama de lujo de Porsche.
Sin embargo, para el cliente habitual de la firma, seguía prevaleciendo el 911 cuando se buscaban sensaciones puras al volante. Un hecho latente que la dirección de Porsche comprendió perfectamente, tomando las medidas oportunas para conseguir abastecer a los posibles compradores de ambos modelos.

Versiones del Porsche 928
Porsche 928 S/S2/S3
Para la temporada de 1980, el GT alemán recibe una nueva versión denominada Porsche 928 S, en la que el cubicaje llega hasta los 4,7 litros, básicamente haciendo crecer el diámetro en sus cotas internas hasta los 97 mm. Además, la compresión pasa a ser de 10,0:1, frente a los 8,5:1 de la versión estándar, garantizando una mejora del consumo de hasta un 25%, pero empleando por primera vez gasolina premium y dejando atrás la normal.
En esta renovada versión, que conviviría con el Porsche 928 a secas hasta la temporada 82, se incluye un nuevo kit aerodinámico compuesto de un faldón delantero específico y un alerón trasero de nueva factura, ambos destinados a mejorar la carga aerodinámica debido al incremento de la potencia, que ahora llega hasta los 300 cv a 5.900 rpm y el par máximo, que se sitúa en 385 Nm a 4.500 rpm.
Unas nuevas llantas, que sustituían a las denominadas “dial telephone”, calzadas con neumáticos en medidas 225/50 ZR 16, serían también parte del equipamiento de la versión S y tanto el equipo de llantas y neumáticos como el kit aerodinámico exterior de esta variante estarían disponibles como extra para la versión estándar.
«El Porsche 928 S seria la evolución natural del primer modelo, con un motor mejorado y nuevos aditamentos dinámicos, logrando mejorar sustancialmente en prestaciones a su antecesor»
En cuanto a la dotación del Porsche 928, tanto opcional como de serie, iba creciendo. Ahora se incluían entre los opcionales los asientos regulables eléctricos, que también podían ser calefactables, cuero completo y molduras laterales pintadas en el color de la carrocería. El volante también era de nueva factura, ahora de cuatro palos, con una calidad mayor en todos los aspectos respecto al de la versión básica.
En el plano dinámico se incorporaba un nuevo equipo de frenado en la renovada versión, con pinzas flotantes en el tren delantero. De este modo, el nuevo Porsche 928 S era capaz de llegar hasta los 250 km/h, acelerando de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos.

El peso se mantenía en los 1.450 kilogramos y las cotas externas eran las mismas en cuanto a longitud total y anchura, 4.447 mm × 1.836 mm, aunque la altura final variaba hasta los 1.282 mm, antes 1.313 mm, básicamente por una rebaja en la suspensión en aras de una mejor estabilidad y comportamiento dinámico, para poder asimilar mejor los 60 cv extras respecto a la versión base.
Un año más tarde, en 1981, el deportivo de Stuttgart tan solo recibía modificaciones en cuanto a equipamiento. Tanto el aire acondicionado como los asientos eléctricos formaban parte de la dotación de serie de la versión S. También el volante de cuatro palos, que era opcional el año anterior, una pequeña leja justo debajo de la columna de la dirección o el espejo del acompañante regulable de manera eléctrica, quedaban incluidos dentro del precio base de la versión más potente del GT alemán.
Comprar un Porsche 928: qué revisar, qué evitar y cuánto cuesta mantenerlo
En 1982, Porsche decide que solo seguirían ofertando la variante de 300 cv, dando por finalizada la comercialización del Porsche 928 estándar. Además, seguirían mejorando en materia de equipamiento y seguridad la versión que, para ese año, ofrecían a sus clientes. Entre los cambios más importantes estaba la instalación de un cristal laminado de seguridad en su portón posterior, con el fin de proteger al máximo a los ocupantes de las plazas traseras en caso de impacto.
«Después llegarían las versiones S2 y S3, en esta última con el bloque de 5.0 litros que sería la base de la nueva generación del GT alemán, el Porsche 928 S4»
Durante la temporada siguiente, el modelo más lujoso de Porsche se mantuvo sin cambios significativos, salvo la posibilidad de incluir ABS de manera opcional. Mientras tanto, los ingenieros de Porsche aprovecharon esos meses para testar la fiabilidad del modelo alemán en el mítico anillo de Nardó. Allí, tras 24 horas de funcionamiento y 6.033 kilómetros totales a una media de más de 250 km/h, se contrastó exhaustivamente el poderoso funcionamiento del V8 que portaba en su vano motor.
En 1984 se produce un nuevo restyling mecánico y, a partir de este momento, los Porsche 928 producidos desde mayo de ese año son conocidos internamente como S2. La potencia ahora llega hasta los 310 cv, manteniendo el régimen de giro máximo en las mismas 5.900 rpm. El par se incrementa hasta los 400 Nm a 4.100 rpm y el 928 S2 es capaz de alcanzar los 255 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 6,2 segundos.

Los cambios aplicados dentro del propulsor alemán son varios, pero destaca la incorporación de un nuevo sistema de inyección electrónica Bosch-LH-Motronic con un nuevo encendido, siendo la compresión ahora de 10,4:1, lo que le permite al deportivo bávaro mejorar su consumo medio y recuperaciones a medio régimen.
En esta misma temporada se decide ofrecer, de manera opcional, un nuevo cambio automático de cuatro velocidades, hasta ahora de tres, que mejora de manera notable el funcionamiento respecto a su antecesor y consigue dotar al Porsche 928 S2 de unas prestaciones, en cuanto a aceleración y recuperaciones, similares a la versión manual de cinco velocidades.
Por otro lado, y no menos importante, es la incorporación del ABS dentro de la dotación estándar, siendo el primer vehículo en serie en todo el mundo que disfruta de este sistema, algo que no había sido posible hasta ese momento, por lo que en esta nueva versión, además, se mejora de manera notable la seguridad de un automóvil hecho para disfrutar de sus altas prestaciones.
«A lo largo de prácticamente una década la marca germana fue dándole pequeños retoques a su imponente deportivo, hasta que en 1987 decide dar por terminada la primera era del modelo»
Un año más tarde, en 1985, se vuelven a introducir algunos cambios a nivel de confort y seguridad, como un nuevo equipo de frenado que se une al sistema de ABS, con pinzas de cuatro pistones en la parte delantera y trasera. También se modifican las guías de los asientos delanteros, bajando su altura en 15 mm y, de manera opcional, se pueden instalar sillones delanteros deportivos, con una mayor sujeción lateral y diversos reglajes eléctricos.
Por otro lado, desaparece la antena anclada en la parte superior delantera del techo, quedando ahora embutida dentro del parabrisas frontal y consiguiendo una imagen más limpia en esa parte del coche. Por último, se revisa el sincronizado de la caja de cambios, siendo, a partir de ese momento, más suave y directo que en versiones anteriores, aunque manteniendo el tamaño de la palanca.

En 1986 llega la que sería la tercera serie de la versión S, el S3, con cambios profundos a nivel mecánico que un año antes ya se habían testado en EE. UU. Una nueva versión del propulsor V8, ahora con 5.0 litros de cubicaje y doble árbol de levas, es la base que se utilizaría para la siguiente generación. En esta nueva versión, el diámetro en sus cotas internas llega a los 100 mm y lo que más destaca es la utilización de un catalizador de nueva factura, para reducir las emisiones y mejorar la suavidad y sonoridad del 928.
En la versión americana llega a rendir 292 cv, pero en Europa la potencia final se cifra en 288 cv a 5.750 rpm. Esta rebaja de potencia se debe en gran medida a una compresión menor del V8 alemán, que ahora trabaja a solo 9.3:1, y el par que eroga el contundente propulsor del S3 es de 410 Nm a 2.700 rpm. Por contra, el peso se incrementa, alcanzando los 1.530 kilogramos declarados, influyendo este factor en sus prestaciones finales con una velocidad máxima declarada de 250 km/h, manteniéndose la aceleración en algo más de 6 segundos para alcanzar los 100 km/h.
Porsche 928 S4 y GT
1987 es el año en que Porsche decide dar un lavado de cara total a su 928. Tras prácticamente una década en el mercado, el GT de la marca alemana se somete a una profunda revisión, tanto a nivel estético como mecánico, además de mejorar en aspectos como el Cx aerodinámico, que ahora es de 0,34 gracias, entre otras cosas, al gran trabajo realizado en su línea a nivel general.
En este sentido, el nuevo Porsche 928 S4 presenta un frontal y trasera totalmente rediseñados que ahora le confieren un aspecto más armonioso, a la par que le otorgan en términos generales una silueta con más empaque. Tanto el paragolpes delantero como los pilotos que van integrados en este son de nuevo diseño.
También lo es el faldón inferior con tomas de aire directas hacia el equipo de frenado. Otra de las zonas en las que se había trabajado a fondo es en la parte trasera, con nuevos equipos ópticos de mayor tamaño, así como un alerón de gran tamaño sobre el portón trasero, dejando atrás el pequeño spoiler de la versión anterior.

Por otra parte, incorpora un nuevo equipo de llantas y neumáticos de mayor sección, en medidas 225/50 VR 16 delante y 245/45 VR 16 detrás, fabricados por Fuchs para la marca alemana. Las cotas permanecen inalteradas a pesar de verse, en apariencia, un coche más musculoso. El peso, por el contrario, llega hasta los 1.580 kilogramos en la versión manual, alcanzando los 1.600 kilogramos en seco si optábamos por el cambio automático.
A nivel mecánico, y utilizando la base empleada en los S3, este nuevo propulsor viene de serie catalizado, aunque hay opción de pedirlo sin él y además se han incorporado nuevos elementos para poder mejorar los datos de rendimiento respecto a la versión precedente. Desde un nuevo sistema de inyección, pasando por un kit nuevo de pistones o una revisión profunda de la culata, todo ello para lograr incrementar la potencia hasta los 320 cv a 6.000 rpm y alcanzar un par máximo de 430 Nm a 3.000 rpm.
«El nuevo Porsche 928 S4 llegaba con aires renovados, tanto a nivel dinámico como estético, así como una evolución en su propulsor, donde la potencia arrancaría desde los 320 cv»
Para el nuevo S4, sus nuevos propietarios seguían teniendo la opción de elegir entre un cambio manual de 5 velocidades o una caja automática de cuatro. Ahora el tamaño de la palanca en la versión manual es más reducido y goza de un mejor tacto en general. También se decide renovar el sistema de embrague por uno de simple disco, antes de tipo doble.
Las prestaciones en el nuevo Porsche 928 S4 no hacen más que mejorar a las de todos sus predecesores, logrando alcanzar los 270 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,9 segundos, si hablamos de la versión manual. Para la opción automática, la velocidad punta llega hasta los 265 km/h y, en términos de aceleración, necesita solamente 6,3 segundos para alcanzar los 100 km/h.
Ya metidos en 1988, la marca germana tan solo decide mejorar el modelo en cuanto a equipamiento y pone a disposición de sus clientes varios opcionales, como son el control de crucero electrónico o la preinstalación de teléfono en la consola central del deportivo alemán, algo que comenzaba a ponerse de moda a finales de la década de los 80. En la temporada siguiente, aparece en escena una nueva versión denominada GT.

La explicación a esta nueva nomenclatura dentro de la gama es que Porsche decide, a partir de mediados de 1989, servir la versión S4 tan solo con cambio automático. El GT, por el contrario, lo hacía con cambio manual y se colocaba como la variante más deportiva dentro de la familia 928.
Esta novedosa versión mejoraba prestacionalmente al S4, ya que declaraba 330 cv de potencia a 6.200 rpm, manteniendo el par máximo en las mismas cifras que su hermano en versión automática, pero entregándolo cuando su motor giraba en torno a las 4.100 vueltas. Estas mejoras y variaciones a nivel mecánico se deben básicamente a una modificación en la curva de encendido, así como a un cruce en los árboles de levas con un mayor grado de inclinación, haciendo su comportamiento más puntiagudo y exigente, por lo que el Porsche 928 GT quedaba reservado para los fans más quemados del deportivo alemán.
«Después se sumaría la versión S4 GT, en la que la potencia alcanzaría los 330 cv y su propulsor quedaría asociado únicamente a un cambio manual»
Las prestaciones finales en la versión S4 GT crecían, llegando hasta los 270 km/h de velocidad punta y acelerando de 0 a 100 en 5,8 segundos, coronándose como el Porsche 928 más rápido y efectivo de cuantos se habían fabricado en serie hasta el momento. Detalles como unas llantas traseras de 9 pulgadas de ancho, en lugar de 8 como en el S4 estándar, o una doble salida de escape en su parte inferior trasera, delataban a la versión más racing del Porsche 928, que se mantendría dentro de la oferta de Porsche junto con el S4 hasta mediados de 1991, momento en el que la firma bávara da por cerrada esta etapa y saca a relucir su versión más espectacular denominada GTS.
Antes de esto y en aquel mismo 1989, todos los Porsche 928 ya salen de fábrica con catalizador, y solo pueden funcionar con gasolina de 95 octanos como mínimo. Además, ese mismo año se incorpora al equipamiento de los S4 y GT nuevos elementos como un completo ordenador de a bordo, dentro de un renovado cuadro de instrumentos y un sistema de control de presión de neumáticos denominado TPMS. Sí, ese alarde tecnológico que ahora nos lo venden como parte de un equipamiento premium en los coches actuales.
Para el año siguiente también se incluye un sistema de bloqueo controlado electrónicamente denominado PSD, y en los S4 de ese año y el siguiente, también se incorpora la salida de escape doble, que hasta ese momento era exclusiva de la versión GT. Por último, y como gran cambio reseñable en esta era del deportivo alemán, es la incorporación de doble airbag delantero para conductor y acompañante, que inicialmente sería opcional, pero que en el último año de fabricación de ambas versiones iba dentro del equipamiento estándar.

Porsche 928 GTS
Con el final de las versiones S4 y S4 GT, Porsche, a sabiendas de que su preciado deportivo entraba en una fase final de producción, sin saber muy bien cuál sería el rumbo a seguir por la marca y si una nueva variante llegaría, esta presenta a comienzos de 1992 su versión más deportiva y avanzada del 928, denominada GTS, la cual mejora en todos los aspectos a sus predecesores.
A nivel visual, la última evolución del modelo resalta por su parte posterior; ahora es aún más ancha, llegando hasta los 1.890 mm, es decir, casi seis cm más ancho que el GT y S4. En ella destaca una nueva línea óptica de iluminación que une ambos faros, renovando de este modo la imagen de la trasera del deportivo alemán.
Además, en esta versión “vitaminada” se incorpora un nuevo equipo de llantas de 17 pulgadas, que son calzadas con neumáticos 225/45 ZR 17 y 255/40 ZR 17, delante y detrás respectivamente. Las llantas traseras se mantienen en la misma anchura de 9 pulgadas; sin embargo, para el tren delantero, se decide pasar de las 8 pulgadas de versiones anteriores a 7,5 en este GTS. Estos son, a grandes rasgos, los detalles que más resaltaban en la nueva carrocería de la última versión del GT alemán.
Unos nuevos espejos en forma de lágrima denominados CUP, al igual que el equipo de llantas o el alerón posterior pintado en el mismo color que la carrocería, eran los elementos más reseñables que hacían diferenciable al GTS de los recién desaparecidos GT y S4. En el plano mecánico se dio el último apretón al V8 de 32 válvulas, que había ido evolucionando generación tras generación.

Para esta ocasión y a diferencia de lo que había ocurrido en el pasado, no se incrementó el diámetro interior, sino que se hizo crecer la carrera hasta los 85,9 mm y se aumentó la compresión hasta los 10,4:1, consiguiendo extraer 5.397 cc del bloque germano. Con ello se logró alcanzar una potencia final de 350 cv a 5.700 rpm y un par máximo que se elevaba hasta los 500 Nm a 4.250 rpm.
Las prestaciones llegaban a valores máximos en la historia de los Porsche 928, a pesar de aumentar su peso declarado en vacío hasta los 1.620 kilogramos. Ahora, la velocidad punta declarada era de 275 km/h, mientras que la aceleración en el 0 a 100 km/h, el GT alemán paraba el crono en los 5,7 segundos.
«El Porsche 928 GTS representa el súmmum del modelo así como el final a una etapa de la marca donde, tras la desaparición del GT, volverían a la filosofía que los había llevado hasta la cima automovilística décadas atrás»
En esta última generación se mantuvo prácticamente inalterada a nivel dinámico respecto al anterior GT, aunque sí que se le dotó de una mejor frenada en el tren delantero, donde se incorporaban unos discos de mayor diámetro, llegando este a los 322 mm, manteniendo las pinzas de cuatro pistones y empleando en el tren posterior los utilizados en la anterior versión con una medida de 299 mm.

El Porsche 928 GTS se mantuvo hasta 1995, momento en el que Porsche decidió cesar la producción y dar un nuevo enfoque a la marca volviendo a sus orígenes, con la presentación de nuevos modelos como el Boxster, un año más tarde, o el Cayman en los años posteriores, dejando a un lado el concepto GT con motor frontal hasta la llegada del Panamera.
Aquellos GTS se vendieron a un precio de salida de 13,8 millones de las antiguas pesetas, barato si lo comparamos, por ejemplo, con el BMW 850 CSi de 380 CV, por el que había que desembolsar nada menos que “18 kilos” de aquel 1995. Un S 500 Coupé de Mercedes Benz también era más caro, con una tarifa base de 16,5 millones de pesetas. Incluso el E500, con 14,5 millones, costaba más que un Porsche 928 GTS, portando el motor que había desarrollado conjuntamente con la marca de Stuttgart.
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